La masonería en Alcoy
La masonería es una institución que, a lo largo de la historia, ha ejercido una influencia profunda y discreta en el desarrollo social, cultural y político de muchas ciudades. La masonería en Alcoy no fue la excepción. En un momento de intensa transformación y efervescencia industrial, a finales del siglo XIX y principios del XX, esta sociedad de carácter iniciático se convirtió en un motor de ideas progresistas y reformadoras, dejando una huella que, aunque sutil, perdura en la memoria histórica y en el patrimonio de la ciudad.
Un Ideario de mejora personal y social
Para comprender la masonería en Alcoy, es esencial desmitificar su naturaleza. Lejos de ser una organización envuelta en conspiraciones, se define mejor como una sociedad discreta que persigue el perfeccionamiento moral e intelectual de sus miembros (los masones) a través de la fraternidad, la filantropía y la búsqueda constante de la verdad. Utilizan un sistema de ritos y símbolos, siendo la escuadra y el compás los más reconocidos, para instruir en valores como la tolerancia, la libertad y el progreso.
En la Alcoy de la Restauración Borbónica y la industrialización, las ideas masónicas encontraron un caldo de cultivo fértil. La ciudad, inmersa en una profunda transformación social con el auge de la burguesía industrial y el movimiento obrero, se convirtió en un escenario donde los ideales de justicia social, educación laica y modernización eran profundamente debatidos. Los masones de Alcoy aplicaron su principio de «trabajar la piedra bruta» (el perfeccionamiento individual) a la «construcción» de una sociedad más justa y avanzada.
La época de esplendor: logias y activismo (finales del XIX)
La presencia masónica en Alcoy se remonta al último tercio del siglo XIX. Las logias, o «talleres», funcionaban como centros de reunión, debate y acción. Estas eran células activas de pensamiento progresista que a menudo se alineaban con las corrientes liberales, republicanas y, en ocasiones, con el movimiento obrero más reformista. Se ha podido documentar la existencia de, al menos, tres logias activas en la ciudad durante este periodo, lo que indica un grado considerable de organización.
Además, hay constancia de la influencia indirecta de la Logia Constante Alona de Alicante, que creó columnas o filiales en varias poblaciones de la provincia, incluyendo Alcoy, lo que dinamizó aún más la actividad local.
Un testimonio histórico de gran valor es el folleto «La Masonería de Alcoy al Pueblo», emitido el 8 de agosto de 1873, en el crítico momento de la Revolución del Petróleo y el Cantonalismo. Este documento demuestra que los masones alcoyanos no solo existían, sino que tenían un ideario público de conciliación y humanismo que buscaba influir positivamente en la resolución de los conflictos sociales.
Nombres y Legado: los constructores silenciosos
Los miembros de la masonería en Alcoy procedían de las élites intelectuales, profesionales y económicas. Eran empresarios, médicos, abogados, profesores y figuras políticas que compartían el deseo de modernizar la sociedad. Aunque la naturaleza discreta de la institución dificulta la identificación completa de sus miembros, la investigación histórica ha podido vincular a prominentes figuras locales, especialmente aquellas con fuertes tendencias republicanas o progresistas, con la pertenencia a estas logias.
Su activismo se centró en varias áreas:
- Educación: Promovieron la creación de escuelas laicas y la difusión del conocimiento científico.
- Política: Participaron en movimientos a favor de la justicia social y la democracia.
- Filantropía: A través de sus acciones caritativas, ayudaron a los sectores más desfavorecidos.
El ladrillo y el compás: testimonios en el cementerio
El vestigio más visible y conmovedor de la presencia masónica en la ciudad se encuentra en el Cementerio Municipal de Alcoy. Recorriendo sus avenidas, el visitante atento puede descubrir simbología masónica grabada en lápidas y mausoleos de la burguesía industrial. Símbolos como la escuadra, el compás, la letra G, el mallete, la columna rota o el ojo que todo lo ve son marcadores silenciosos que atestiguan la pertenencia y el compromiso con los ideales masónicos de los allí enterrados. Sin embargo, tras la última ley de época franquista, estos símbolos obvios desaparecen por completo. Sin embargo, podemos estudiar algunos símbolos para iniciados. Estos monumentos son una lección de historia y arquitectura funeraria que recuerda el papel de estos hombres en la construcción de la ciudad moderna.
La represión y el silencio forzado
El esplendor de la masonería en Alcoy se vio truncado por las dictaduras. La institución fue considerada enemiga por el régimen franquista, que tras la Guerra Civil desató una persecución sistemática contra sus miembros. La Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo de 1940 ilegalizó la organización, obligando a los masones a abandonar sus actividades bajo pena de cárcel y represión.
Este largo y doloroso silencio se prolongó hasta la llegada de la democracia. Hoy, sin embargo, la memoria de aquellos «constructores de la modernidad» perdura en los archivos y en las piedras de la ciudad, recordándonos una época de idealismo, progreso y compromiso social.
Divulgación sobre la masonería en Alcoy
Actualmente existe un programa de visitas guiadas «la ruta de la masonería en el cementerio de Alcoy» con el objetivo de divulgar la situación de este colectivo «discreto«. Consulta el calendario y participa de próximas exploraciones.



