El edificio principal consta de 80 metros cuadrados aproximadamente, divididos en tres habitaciones, una cocina, cuarto de baño y comedor.  Cuenta con luz eléctrica, agua caliente y manantial propio. Al exterior encontramos un cobertizo de 25 metros cuadrados, ideal para verano. Si en verano destaca la frescura de la naturaleza que le envuelve, en invierno, esas mínimas temperaturas exteriores se contrastan dentro con un sistema de calefacción por leña que permite disfrutar de horas de sobremesa al lado del hogar.

    Existe un edificio secundario separado en dos partes: una segunda cocina completa (con lavadora, nevera, horno) ideal para barbacoas, paellas, etc. y un trastero donde se guardan diferentes enseres para trabajar el campo y sirve a su vez como almacén.

    El Racó de la Salvia, se ubica en una extensión de 3.000 metros cuadrados, totalmente verjada y dividida en tres bancales aterrazados. En esta extensión, se disponen diversos árboles como olivos, almendros, nogales, tileros, higueras, laurel, manzanos, ciruelos, albaricoques, etc. También encontramos  viñedo, carrascas, pinos y abetos. Destaca la gran cantidad de hierbas aromáticas características del clima mediterráneo como la salvia, el romero, el timonet o el rabet de gat.